La muerte de Jorge Maximiliano Guerra, de 12 años, ocurrida el 25 de noviembre de 2004 seguirá siendo un misterio. Hasta ayer había dos imputados, sus padres: Julio Jorge Guerra y Beatriz del Valle Banda. Pero la Justicia los absolvió de culpa y cargo en el juicio oral.
Al escuchar la sentencia que los dejaba en libertad, los imputados respiraron aliviados, pero no se cruzaron ni una mirada entre ellos. El silencio inundó la sala y después bajaron las escaleras llorando, cada uno por su lado. Es que la muerte de "Jorgito" dividió a la familia.
El peor final
El chico desapareció un jueves en el barrio Nicolás Avellaneda IV, de Yerba Buena. Aquel día, la madre dice que se levantó de dormir la siesta y que su hijo no estaba. Su padre, en tanto, regresaba al trabajo para cumplir el turno tarde. A nadie le llamó la atención la ausencia del menor hasta que llegó la noche y no regresaba a su casa. Desesperados comenzaron la búsqueda sin éxito. El lunes siguiente, una vecina que colgaba la ropa al sol sintió un olor extraño que provenía de un tacho, y le avisó a Beatriz. La madre abrió el tacho y descubrió a su hijo en posición fetal y dio un grito desgarrador.
La mujer todavía no logra reponerse de aquel trauma; incluso estuvo internada por problemas psiquiátricos. "A veces, ella dice que su hijo no está muerto. Para colmo, hay un chico que vive cerca de la casa y que se parece a Jorgito; entonces ella le lleva regalos porque está convencida de que ese niño es su hijo", relató ayer a LA GACETA un familiar de Beatriz Banda. El padre, en tanto, rompió en llanto afuera de la sala, mientras se retiraba junto a otros familiares y por caminos separados de su ex esposa. Ratificó su inocencia y expresó dolor por la muerte de su hijo. Padre y madre están separados. Estuvieron presos durante ocho meses. Ayer fueron absueltos, pero eso no fue motivo de celebración.
En el entorno familiar creen que "Jorgito" inhaló pegamento dentro del tacho. Creen que lo hizo tan en exceso que su cuerpo desvanecido no tuvo fuerzas para abrir el tacho. Los jueces Pedro Roldán Vázquez, Alfonso Zótolli y Emilio Páez de la Torre declararon la inocencia de los padres.